
Tal vez el título no suene demasiado coloquial, pero sirve para graficar el revés político de quien supo manejar el poder tanteño durante más de una década.
El 35,83 % de “Generación X”, de Luis Azar, frente al 64,17 % de “Más Radicalismo”, de Pérez Baroni, no deja demasiado margen para buscar explicaciones cómodas. La interna radical de Tanti terminó siendo mucho más que una elección partidaria: dejó expuesto un cambio de época dentro de la UCR local.
Azar perdió volumen político y perdió peso dentro de la UCR local. Después de años de una conducción fuertemente cuestionada por su estilo personalista, individualista y por su estilo autoritario, esta vez una parte importante del radicalismo decidió ponerle un límite. También quedó bajo discusión su doble juego político: dirigente radical, por un lado, y funcionario de un gobierno peronista, por el otro.
Enfrente apareció otra generación. Más joven, con otra lógica y con Emiliano Paredes como uno de los principales respaldos de la lista ganadora que llevo a Perez Baroni a ser el flamante presidente del circuito radical de Tanti.
El resultado fortalece al intendente y golpea de lleno a Azar, que durante años manejó buena parte de los tiempos políticos del radicalismo tanteño.
El calendario dice que recién está por empezar la primavera, pero para Azar, políticamente, parece haber empezado el otoño.