
La asunción de las nuevas autoridades de la UCR cordobesa reunió este martes a buena parte de la dirigencia partidaria.
Generación X, el espacio alineado políticamente con Rodrigo de Loredo, quedó al frente del Comité Provincia con el legislador Matías Gvozdenovich y también del Comité Capital con su par legislativo Miguel Nicolás, consolidando su peso dentro de la estructura radical cordobesa.
Pero todas las miradas y expectativas estaban puestas en lo que iba a decir, durante su discurso inaugural, el flamante presidente del Comité Provincial. El «Ruso» Gvozdenovich ya venía planteando públicamente que su objetivo era “desperonizar el radicalismo”, una definición que había utilizado durante la reciente interna partidaria.
Durante su discurso pidió que se concluyan los procesos de expulsión de Myrian Prunotto, actual vicegobernadora, y de Orlando Arduh. Y ahí cayó en la volteada, aunque sin darle nombre propio, “el intendente de Tanti”, Emiliano Paredes.
Dirigentes radicales presentes en el acto rápidamente llevaron la discusión hacia la interna tanteña y apuntaron contra el exintendente Luis Azar. “Azar es muy amigo de Miguel Nicolás; seguro le pidió a Gvozdenovich que lo nombrara públicamente”, deslizó uno de los presentes, y agregó: “con ese criterio, Azar tendría que ser el primero que expulsen”.
La referencia se debe a que Azar es concejal radical en Tanti y, paralelamente, funcionario politico de un gobierno provincial peronista. “Si van a desperonizar el radicalismo, vamos a ver qué hacen con Federico Zárate (Intendente de Jesús Maria) y con otros intendentes”, agregó otro dirigente.
Gvozdenovich abrió formalmente una nueva etapa en la UCR y eligió una palabra fuerte para marcarla: desperonización.
Ahora viene la parte más incómoda: definir hasta dónde llegará esa vara y, sobre todo, a quiénes se la van a aplicar.