
En diálogo con VOX, Ricardo Agos, concejal de La Falda y presidente departamental del PRO, habló de candidaturas, acuerdos y de la necesidad de construir una alternativa al peronismo provincial. También dejó una definición sobre Walter Gispert que cobra interés en medio de las conversaciones por la futura representación legislativa de Punilla.
¿El PRO está preparado para el cambio de ciclo político que se viene?
El partido tiene muchos actores políticos en las distintas municipalidades que vienen demostrando una manera de ejercer la política con seriedad, incluso cuando eso genera fricciones con aquellos con quienes hemos construido alguna alianza. Creo que de a poco vamos a ir teniendo mayor protagonismo en las distintas localidades del departamento.
¿Tienen candidatos propios en todo Punilla o van a negociar espacios dentro de las alianzas?
En algunas localidades tenemos candidatos. En otras formamos equipos y trabajamos con quienes tienen mayor representatividad y con quienes tenemos acuerdos políticos. Pero en todos los circuitos tenemos un fuerte protagonismo y vocación de participar. En algunos casos para encabezar y en otros para acompañar a quienes estén mejor posicionados.
¿Por qué eligieron aliarse con La Libertad Avanza y el Frente Cívico?
El PRO, desde su origen, es un partido aliancista, pero basado en premisas fundamentales como los valores y la gestión. Este entendimiento con estas dos fuerzas políticas es el puntapié para trabajar también con otros partidos que compartan esas premisas.
¿Y el radicalismo?
Cada partido tiene su proceso interno y en eso somos respetuosos. Tienen sus propios tiempos, pero sí anhelamos tener una confluencia. Creo que todos juntos tenemos la posibilidad de revertir estos 28 años del peronismo en Córdoba. La gente demanda un cambio.
¿Se viene la pelea por la banca de legislador departamental. ¿Qué balance hacés del trabajo de Walter Gispert y cómo ves ese desafío electoral?
En principio, quiero destacar el desempeño de Walter Gispert, que ha sido verdaderamente positivo. Siempre se interesó por las distintas problemáticas de las localidades del valle. Gispert no solamente fue un gran soporte político para llevar la voz de Punilla a la Legislatura, sino que también estuvo en el territorio cada vez que se lo convocó. Creo que eso tiene un gran valor a la hora de afrontar las próximas elecciones en el tramo de legislador departamental.