
La paciencia con Orlando Arduh parece agotarse en algunos despachos del Centro Cívico. El ex secretario de Cooperación Institucional, incorporado al oficialismo del PJ, a partir de acuerdos políticos con sectores del radicalismo, volvió a quedar bajo la mirada interna tras la foto de un grupo de intendentes cordobeses con el Ministro libertario Diego Santilli en Buenos Aires.
Arduh de origen radical, que hoy actua como un operador entre dirigentes radicales desencantados con la conducción de la UCR, acercándolos al proyecto de Hacemos Unidos por Córdoba. Su desembarco en el gobierno provincial nunca estuvo exento de cuestionamientos.
Mientras ocupó un lugar clave en la distribución de fondos y ayudas para municipios y comunas, varios intendentes se quejaban en voz baja por supuestos pedidos de «colaboración» que acompañaban algunas gestiones para acceder a recursos provinciales. Aunque las críticas nunca escalaron públicamente, dejaron heridas abiertas y alimentaron el malestar de sectores del peronismo que nunca terminaron de aceptar su incorporación de Arduh al oficialismo.
Ahora, la polémica vuelve por otro carril. La molestia se disparó cuando 18 intendentes cordobeses que participaron de una reunión con el Ministro del Interior Diego Santilli, apareció Ezequiel Lemos, intendente de Río Ceballos.
Según trascendió, Arduh había transmitido al Panal que Lemos seguía contenido dentro del esquema provincial y que no tenía previsto «cruzar el charco». La fotografía llegada desde Buenos Aires mostró exactamente lo contrario y encendieron las críticas al radical.
«El costo político que pagamos por mantener a Arduh dentro del gobierno fue bastante alto», disparó una fuente del oficialismo.
La situación reavivó viejos cuestionamientos sobre el verdadero aporte político del dirigente radical y su capacidad para sostener los acuerdos que supuestamente había tejido. «Con billetes es fácil sumar dirigentes, ahora que Arduh no tiene caja vamos a ver cuanto suma» expreso otro dirigente molesto con el radical discolo.
En el Panal, la pregunta ya no es cuántos dirigentes acercó Arduh al peronismo, sino cuántos siguen allí, ahora que no tiene presupuesto.