
Luego de casi dos meses de acefalía y de lo que varios intendentes ya definían como “la novela Cardinali”, la Comunidad Regional Punilla finalmente eligió presidente. El cargo quedó para el intendente de Mayu Sumaj, Fabián Flores.
Todo comenzó el pasado 7 de abril, cuando VOX publicó en exclusiva la nota titulada “Comunidad Regional: un asado, rosca y una presidencia digitada”. Allí se reveló que, entre empanadas, asado y acuerdos de pasillo, un grupo de jefes comunales del PJ punillense había realizado una votación informal para definir quién encabezaría la Comunidad Regional.
En aquella mesa política, Flores se quedó con la ventaja: seis votos contra cuatro para el intendente de Cosquín, Raúl Cardinali. Según relatan varios protagonistas de aquella reunión, el coscoíno aceptó las reglas del juego… hasta que perdió.
A partir de ahí comenzó el verdadero conflicto. Molesto por el resultado, y según describen algunos de sus propios pares “traicionado por su ego”, Cardinali inició una ofensiva política que terminó paralizando durante 2 meses la formalización de las nuevas autoridades.
Amenazas de abandonar la Comunidad Regional, presiones internas y hasta un proyecto de ordenanza —que todavía sigue guardado en un escritorio— para efectivizar la salida de Cosquín del organismo regional, fueron parte de un capítulo político que mantuvo trabada la designación.
Mientras tanto, varios intendentes intentaban contener la situación y evitar una ruptura mayor dentro del peronismo departamental. Pero las negociaciones nunca prosperaron. “No aceptó un resultado que él mismo había aceptado previamente”, resumió un dirigente.
La definición finalmente llegó esta tarde del jueves, cuando Flores logró asumir formalmente la presidencia.
La frase más filosa de la jornada la aportó uno de los intendentes presentes en la reunión: “Cardinali es como los chicos: si él no juega, se lleva la pelota”.
Lejos del final de «la novela Cardinali «, lo que todavía no queda claro es cuánto costará políticamente cerrar esta novela.