
Por Redacción Vox Punilla
En la política cordobesa, los gestos suelen decir más que los decretos. La reciente decisión del Banco de la Provincia de Córdoba (Bancor) de retirar el financiamiento de los cajeros automáticos de muchas localidades del interior cordobés, afecta también en el corazón del Valle de Punilla no es solo un recorte de gastos; es una declaración de guerra administrativa que ha puesto a los intendentes de Valle Hermoso, Huerta Grande y Villa Giardino en pie de lucha.En declaraciones a VOX PUNILLA el intendente de Valle Hermoso, Daniel Spadoni, no dudo en expresar que «el Banco de Córdoba perdió el sentido social» agregando que se sienten extorsionados.
El ultimátum es tan claro como asfixiante: o los municipios absorben el costo operativo de las empresas privadas que gestionan las terminales —unos 1.750 dólares mensuales por localidad— o el servicio desaparece, dejando a miles de vecinos en un desierto financiero.
Ante el avance del banco, la respuesta política ha sido drástica. Los intendentes no están dispuestos a ser rehenes de una cuenta en dólares. La estrategia de defensa ya está en marcha y apunta al corazón del negocio de Bancor: la nómina salarial.
La Amenaza: Valle Hermoso ya activó contactos con entidades privadas.
El Botín: Se evalúa trasladar la masa salarial de los 218 empleados municipales hacia el banco que garantice la presencia de cajeros sin «peajes» operativos.
El Efecto Dominó: Si el centro norte de Punilla migra sus cuentas, el golpe para el Banco de Córdoba sería más que simbólico; sería una herida de legitimidad en su rol de «banca de fomento».
El Gobernador de Córdoba, Llayrora, perdió sensibilidad social…
Gracias por participar Monica, saludos.
Redacción Vox Punilla