
Los datos se desprenden de la encuesta de la tercera edición de IETSE del Centro de Almaceneros y Minoristas de Córdoba y reflejan en nivel de endeudamiento de la familias y encienden las alarmas en una economía que no termina de cerrar para una gran parte de las familias Argentinas.
Los últimos datos realizados obtenidos entre el 25 de febrero al 16 de marzo de 2026, en las 23 jurisdicciones, más CABA, confirman un cuadro social que ya impacta de lleno en la agenda política: el 91,7% de los hogares argentinos tiene deudas, mientras apenas el 8,3% logra mantenerse al margen del crédito.

El informe expone un cambio estructural en el uso del financiamiento. El 61% de las deudas con tarjeta se destina a la compra de alimentos, seguido por combustibles (15%) e indumentaria (9%). El crédito dejó de ser una herramienta de consumo para convertirse en un recurso de supervivencia.

A esto se suma una fuerte crisis de expectativas: el 37% de los hogares considera que no podrá saldar sus deudas, mientras un 19% ni siquiera puede proyectar su situación. Aunque el 44% cree que podría ordenarse en 2026, el escenario general refleja fragilidad e incertidumbre.
Con estos números, el endeudamiento empieza a transformarse en un eje de tensión política. La presión sobre ingresos, el deterioro del consumo y el avance del crédito para cubrir necesidades básicas plantean un desafío directo para la gestión económica del gobierno libertario y anticipan un escenario social cada vez más complejo.