
En sintonía con el gobernador Martín Llaryora, el intendente de La Cumbre, Pablo Alicio, pidió que el Gobierno nacional regularice la deuda que el PAMI mantiene con municipios y la provincia, en un contexto de creciente presión sobre el sistema de salud público y local.
Días atrás, Llaryora había sido contundente al referirse a la situación: “No se escondan, den la cara y peleen por nuestros jubilados”, lanzó, en un claro mensaje hacia dirigentes nacionales que representan a Córdoba, en alusión —aunque sin nombrarlos— a Gabriel Bornoroni y Luis Juez.
En esa misma línea, Alicio respaldó las declaraciones del mandatario provincial y advirtió sobre el impacto directo que la deuda genera en las finanzas locales. Según señaló, la Nación mantiene compromisos impagos por alrededor de $ nueve mil millones con los municipios, a lo que se suma la deuda con la provincia.
El intendente remarcó que la situación ya se traduce en un traslado de la atención médica hacia el sistema público. “Los jubilados se están atendiendo en los hospitales públicos, mientras que a los privados el Gobierno Nacional los asfixia con los pagos”, explicó.
Además, cuestionó el recorte en programas sanitarios nacionales, como el Programa REMEDIAR, que —según indicó— pasó de contar con 79 medicamentos en su cartilla a apenas tres disponibles en la actualidad.
“A nosotros nos toca muy de cerca, porque nuestro hospital municipal termina absorbiendo lo que debería cubrir el PAMI”, sostuvo Alicio. En ese sentido, aseguró que el municipio continúa garantizando la atención sanitaria pese al incremento de la demanda: “Vamos a seguir atendiendo en estos momentos complicados, aunque tengamos que destinar más recursos de los previstos para salud”.
El jefe comunal también fue crítico con los representantes cordobeses en el Congreso alineados con el oficialismo nacional. “Son dirigentes que representan a Córdoba, pero no los veo reclamando los recursos que le corresponden a la provincia”, afirmó.
Por último, Alicio apuntó contra la conducción del PAMI y su falta de contacto con los gobiernos locales. “El organismo, que responde políticamente a Bornoroni, nunca se puso en contacto con los intendentes para conocer las realidades locales. Es más, las niegan. Están haciendo el ajuste donde más duele”, concluyó.