
El exsecretario de Obras Públicas del presidente Alberto Fernández y también exministro provincial, Martín Gill, vuelve a quedar en el centro de la escena. Mientras la causa por violencia de género, iniciada por su expareja, en los círculos políticos cordobeses reaparece una pregunta incómoda: ¿Podrá regresar al Gobierno Provincial si logra despejar su situación judicial?
Gill había sido enviado a juicio por el delito de lesiones leves calificadas por el vínculo y mediando violencia de género.
Sin embargo, en mayo de 2025, la Cámara de Apelaciones de Río Tercero anuló la elevación a juicio y ordenó que la causa regresara a la Fiscalía, frenando el proceso oral que parecía inminente.
Aunque jurídicamente no puede afirmarse que exista una prescripción inminente, el paso del tiempo juega a favor del exfuncionario.
Dentro del oficialismo provincial ya hay dirigentes que sostienen que cualquier regreso al Panal de Martín Gill, mientras la causa continúe abierta implicaría un costo político significativo para la gestión de Martín Llaryora, «si Gill vuelve a la gestión, no podríamos justificarlo, mas aún en este contexto» señaló un dirigente del Panal, con rango de secretario de estado.