
El poder territorial que Carlos Caserio construyó durante años, y que su hija Mariana intenta heredar en Punilla, parece estar mostrando cada vez mas fisuras de conducción política. A las salidas de Cosquín y La Falda de la Comunidad Regional, ahora se suma Tanti, que formalizó su alejamiento mediante una ordenanza aprobada por la mayoría de sus concejales.
La decisión representa mucho más que una cuestión administrativa. En los hechos, constituye un nuevo cuestionamiento a la conducción política que el caserismo ejerce sobre el organismo habiendo impulsado al jefe comunal de Mayu Sumaj, Fabián Flores y a su intento de seguir conservando influencia en el departamento.
Con tres localidades afuera, el esquema político impulsado por los Caserio pierde volumen y enfrenta un creciente malestar entre intendentes y jefes comunales. «Somos varios los que no estamos conformes con la conducción ni con las operaciones políticas del caserismo y de su socio Dardo Zanotti», aseguró un intendente a VOX.
Mientras el caserismo intenta contener y sostener el control de la Comunidad Regional, los portazos se empiezan a acumular. En Punilla ya hay quienes se preguntan cuántos más están dispuestos a seguir dentro de una estructura que cada vez representa a menos localidades.