
El debate era por las deudas. Pero por unos minutos, en la Legislatura, también se discutió el carácter de Gispert.
La pregunta cruzó todo el recinto y tuvo destinatario directo: el legislador por Punilla, Walter Gispert.
En plena discusión por el «Programa de Alivio y Reordenamiento del Endeudamiento Familiar», el el parlamentario cuestionaba con dureza el proyecto enviado por Martín Llaryora cuando Marcelo Eslava, del oficialismo, lo interrumpió: “¿Por qué está tan enojado, Walter? Cuando un proyecto es bueno hay que votarlo”.
Gispert no dejó pasar la chicana:“¿A quién le importa mi carácter?” y agregó “Esto es pura demagogia del peronismo. Esta ley no le sirve para nada a la gente”, disparó.
El proyecto busca facilitar la regularización y refinanciación de deudas financieras y consumos familiares. Pero para el juecista, detrás del alivio anunciado hay otra cosa.