San Antonio. Obra de gas: vecinos denuncian que Moyano impone una empresa con condiciones leoninas.

Lo que debía ser una obra para mejorar la calidad de vida de los vecinos se convirtió en un conflicto que golpea de lleno a la gestión de Moyano. Según algunos vecinos consultados por VOX, no solo existe un costo que consideran «abusivo», sino también un intento del ejecutivo de direccionar la obra hacia una sola empresa, sin un llamado a licitación que permita comparar otras ofertas y exponer transparencia.

A menos de un año de las elecciones municipales, y con un municipio que destina casi todo su presupuesto a engordar la planta de empleados, lo cual le impide amortiguar parte del costo de la obra, el conflicto amenaza con transformarse en uno de los principales dolores de cabeza para Ariel Moyano. Lo que comenzó como una discusión por una obra pública hoy expone un fuerte debate sobre transparencia, manejo de los recursos y la relación entre el poder político y los vecinos.

«¿Por qué Moyano quiere direccionar la obra a una sola empresa sin llamado a licitación?», disparó uno de los vecinos consultados por VOX, quien pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, poniendo sobre la mesa la escasa de transparencia.

Ante la inacción de la oposición, cerca de un centenar de vecinos participó de la segunda reunión con el intendente Moyano y su «asesor político», Agustín Lorusso. Allí dejaron en claro que no se oponen a la llegada del gas natural, sino a las condiciones económicas y financieras que pretende imponer el municipio, que según entienden los vecinos, son leoninas.

«Esto huele a negociado». La frase no surgió de un dirigente opositor, sino de uno de los vecinos que este sábado volvió a enfrentar al intendente Ariel Moyano por la polémica obra de gas natural. El malestar escaló cuando los frentistas advirtieron que, con el esquema de financiación propuesto por el municipio para estas etapas, cada familia podría terminar pagando hasta $7.200.000 por una conexión domiciliaria, siendo que las anteriores estapas fueron fiananciadas por la provincia.

A eso se suma otra preocupación: los vecinos denuncian que deberán comenzar a pagar desde agosto pese a que la obra todavía no tiene una fecha cierta de inicio. También cuestionan que la gestión de Moyano no informe con precisión la Tasa Nominal Anual (TNA) y el Costo Financiero Total (CFT), dos datos fundamentales para conocer el costo real del financiamiento.

La pregunta es quién terminará pagando el costo más alto de esta obra: los vecinos… o el capital político del propio Ariel Moyano que, ante cada decisión, sigue disminuyendo.

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