
La situación puso otra vez bajo la lupa a la administración Rocchietti-Zanotti y abrió fuertes cuestionamientos sobre la transparencia del sistema. “No se entiende por qué se paga tanto ni por qué el mecanismo de cobro no es claro”, repiten vecinos de Santa María.
En Santa María crece el malestar por los altos costos que deben afrontar las familias al momento de despedir a un ser querido. Vecinos denuncian que las tasas municipales por defunción son muy superiores a las de localidades vecinas como Cosquín o Bialet Massé.
Actualmente, un trámite por fallecimiento durante la semana entre recargos e inscripción del cadáver ronda los $141.750. Pero si el deceso ocurre un fin de semana, el monto dispara a una cifra final que puede llegar a los $263.250, un 85,7% más.
Pero el escándalo no termina en los números. Según denuncian familiares, durante los fines de semana los pagos deben transferirse a cuentas personales de empleados municipales, quienes luego —supuestamente— derivarían el dinero al municipio.
Cifras y una transparencia cuestionable difícil de explicar en la administración Rocchietti-Zanotti.