
El ex director ejecutivo de PAMI Córdoba, Ruben Ovelar, dialogó con VOX sobre las consecuencias que está generando la millonaria deuda que el organismo mantiene con la Provincia de Córdoba y advirtió sobre el fuerte impacto que ya comienza a sentirse en el sistema de salud.
Con más de nueve meses de atraso y una deuda que ya ronda los $10.000 millones, el conflicto entre el PAMI y la Provincia no solo preocupa a intendentes y hospitales públicos, sino también a quienes conocen desde adentro el funcionamiento de la obra social de los jubilados.
“Los jubilados no solo están perdiendo calidad de vida, sino que este recorte se va a llevar vidas. Y eso es lamentable”, afirmó Ovelar, en una definición dura sobre el escenario sanitario que atraviesa Córdoba.
El ex funcionario sostuvo que el ajuste aplicado por el Gobierno nacional termina trasladando la presión al sistema público provincial y municipal, que hoy debe absorber prestaciones, medicamentos y tratamientos que antes eran cubiertos por el PAMI.
En ese sentido, remarcó que existen herramientas que puede aplicar el PAMI controlar y ordenar el gasto sin llegar a una situación extrema. “El Gobierno tranquilamente podría hacer controles estadísticos y aplicar medicina basada en evidencia para garantizar tratamientos eficientes, sin abandonar a los jubilados”, explicó.
Ovelar, además, vinculó esta situación con el creciente colapso que enfrentan hospitales y centros de salud municipales. Desde su experiencia como ex intendente de La Cumbre, aseguró que muchos municipios ya están sintiendo el impacto de los recortes.
“La consecuencia directa es que el sistema público queda sobredemandado. Los vecinos terminan recurriendo a hospitales provinciales y municipales porque el PAMI no está respondiendo”, señaló.
Mientras la deuda sigue acumulándose y no aparecen señales de solución, crece la preocupación en el interior provincial por el deterioro de la atención médica de miles de jubilados cordobeses.