
No ocurrió en una mesa institucional, ni con la presencia de la mayoría de los intendentes que integran la Comunidad Regional. Ocurrió en un asado.
Según pudo chequear este medio, un grupo de intendentes punillenses avanzó este fin de semana, en la definición del próximo presidente de la Comunidad Regional Punilla.
Entre los presentes al asado, estuvieron Pablo Alicio (La Cumbre), Ariel Moyano (San Antonio), Juan Guevara (San Esteban), Ana Gaitán (Cuesta Blanca), Fabricio Díaz (Capilla del Monte), Raúl Cardinali (Cosquín), Carlos Caserio (ex Senador N.) y el ahora “ungido” Fabián Flores, entre otros.
Ese grupo selecto, sin representación plena de la totalidad de los mandatarios que conforman la Comunidad Regional, decidió avanzar en una votación para definir al próximo presidente de la Comunidad Regional. El nombre que emergió —por escaso margen— fue el de Fabián Flores, jefe comunal de Mayu Sumaj. Un dirigente que, en los últimos tiempos, quedó más asociado a polémicas y cuestionamientos por la falta de transparencia en el Festival del Pan Casero, que por una gestión destacada en materia de obras.
Por tradición política, la conducción de la Comunidad Regional se alterna entre radicales y peronistas. Esta vez, el turno correspondía al radicalismo. Sin embargo, la negativa y poca voluntad de los radicales Eduardo Reyna (Bialet Massé) y Emiliano Paredes (Tanti) fue el argumento para que el peronismo avance, pero no por la vía institucional, sino mediante una mesa chica y asado de por medio.
El dato político incómodo fue evidente: Raúl Cardinali, intendente de Cosquín y señalado como el candidato natural para presidir la Comunidad Regional, tal como adelanto este medio, quedó corrido de esa posibilidad. La incógnita ahora es si, Cardinali aceptará el nuevo esquema o si este movimiento abre una grieta interna dentro del propio peronismo punillense.
Mientras se prepara la reunión formal para oficializar la designación, digitada por pocos en un asado, el malestar empieza a filtrarse entre los intendentes que no participaron del encuentro. Por lo bajo, crece la incomodidad frente a lo que consideran una imposición del «caserismo» ,»No solamente molesta el nombre de Flores para ocuparla presidencia, sino también el método» disparó un intendente peronista.