
Los allanamientos ordenados por la Justicia Federal al excandidato a vicegobernador de Luis Juez y expresidente del radicalismo, Marcos Carasso, en el marco de un supuesto perjuicio millonario al PAMI, empezaron a generar movimientos defensivos dentro del radicalismo cordobés.
Uno de los primeros en marcar distancia fue el dirigente radical Rodrigo de Loredo. El exdiputado nacional evitó cualquier respaldo público al radical Marcos Carasso, «es empleado de Luis Juez en el Tribunal de Cuentas, tendra que explicar las cosas» expresó e dirigente radical, en el medio La Voz del Interior.