
Mientras en municipios vecinos, como Tanti, se aplican descuentos a los concejales que faltan sin justificación, en San Antonio, Ariel Moyano mira para otro lado.
La actual concejal Guadalupe Anezín, de San Antonio, aunque vive en Carlos Paz, radical, pero hoy alineada con el juecismo, viajó a Europa y se ausentó de las sesiones del Concejo Deliberante. Hasta allí, una decisión personal. La controversia comenzó cuando, según la interpretación de la Ley Orgánica Municipal N.º 8102, Anezín tendría que haber solicitado licencia sin goce de haberes, ergo debía habilitar el ingreso de la concejal suplente.
De haber hecho todo como marca la ley, habría asumido la banca Silvia Tissera, histórica dirigente que junto a Gloria Verra supieron construir políticamente a un por entonces desconocido Ariel Moyano y que hoy es una de sus principales adversarias. Por eso, la especulación apunta directamente a la complicidad política de Moyano para impedir el ingreso de una voz incómoda al Concejo, permitiendo que Anezín siga cobrando la totalidad de la dieta, sin pedir licencia y sin asistir a las sesiones.
Mientras tanto, parece ser una práctica habitual del intendente Ariel Moyano. La historia reciente tambien le recuerda otro antecedente: el viaje al Mundial del concejal oficialista Franco Mellana, quien también percibió la totalidad de su dieta durante su ausencia y causó la paralización de las sesiones del Concejo Deliberante local.
Anezín alineada politicamente con la ex jefa comunal Patricia Ciserone, no escapa al debate sobre la llamada «casta política». Su recorrido dentro del municipio ya suma dieciséis años consecutivos en cargos politicos. Fue concejal entre 2011 al 2015, nuevamente concejal hasta 2019, luego integró el Tribunal de Cuentas hasta 2023, y y hoy nuevamente como edil hasta 2027. Una permanencia ininterrumpida en cargos públicos que inevitablemente alimenta el debate sobre la renovación política. Alguna voz libertaria lo definiría como «casta pura».