Se activa armado político entre el Frente Cívico, Punilla Crece y LLA en Punilla.

Lo que hasta hace semanas eran conversaciones reservadas, empezó a tomar forma concreta ayer por la tarde en la ciudad de Cosquín. Allí se produjo el primer “approach” formal entre el espacio que lidera el senador nacional Luis Juez y el armado territorial de Punilla Crece, un conglomerado de dirigentes de variada extracción política de distintas localidades, que viene trabajando silenciosamente desde hace más de un año en el Valle.

La reunión, que muchos describieron como “exploratoria”, tuvo un fuerte contenido político y un mensaje implícito: construir una alternativa real a los oficialismos locales que gobiernan el departamento.

Por el Frente Cívico participó el legislador departamental Walter Gispert. También estuvieron el intendente de Valle Hermoso, Daniel Spadoni; la ex intendenta radical de San Antonio de Arredondo, Patricia Ciserone; el actual tribuno de cuentas, Pablo Batan; el ex intendente radical de Tanti, Luis Azar; el ex presidente comunal de Villa Parque Síquiman, Néstor Cuello; el concejal disidente de La Cumbre, Eduardo Mussi; el vecinalista de Capilla del Monte, Marcelo Rodríguez; y el dirigente coscoíno Gustavo Pereyra, entre otros referentes.

Mucho más que una foto

Lo que en apariencia fue una reunión de “café político” es, en realidad, el primer paso de un esquema más ambicioso: una mesa ampliada que incluiría en las próximas semanas a referentes departamentales de La Libertad Avanza.

El dato no es menor. Con Luis Juez ya incorporado ofialmente al bloque libertario en el Senado y con Rodrigo de Loredo en abierto coqueteo con el espacio de Javier Milei, el mapa opositor cordobés comienza a reconfigurarse. Y Punilla podría convertirse en laboratorio de esa convergencia.

Candidaturas en danza y radicalismo en tensión

Si las negociaciones prosperan, las consecuencias serían concretas y con nombres propios. Dirigentes como Patricia Ciserone en San Antonio, Néstor Cuello en Villa Parque Síquiman o Luis Azar en Tanti —quienes ya han manifestado su intención de volver a competir— podrían recibir el respaldo de un frente integrado por juecistas, libertarios y sectores del peronismo disidente.

El interrogante pasa ahora por el radicalismo departamental: ¿acompañará orgánicamente este armado o se fragmentará entre quienes apuesten a un acuerdo amplio y quienes prefieran sostener estructuras tradicionales?

Un frente contra los oficialismos

El mensaje político es claro: construir un frente opositor en el Valle de Punilla que dispute poder real a los oficialismos locales, muchos de ellos alineados con el cordobesismo provincial.

La reunión en Cosquín no fue un hecho aislado. Fue la señal de que el tablero político en Punilla empieza a moverse. Y si las piezas terminan de encajar, el 2027 podría encontrar al departamento con un armado inédito: Frente Cívico, radicales y libertarios bajo una misma estrategia, con un objetivo común —desplazar a los oficialismos y reconfigurar el poder en el Valle.

En política, las fotos suelen anticipar las batallas. La reunión de ayer en Cosquín podría ser la primera de una campaña que ya empezó, aunque nadie lo diga en voz alta.

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