Con la presencia de Matías Gvozdenovich en Punilla, el radicalismo empieza a reordenarse

La visita del legislador provincial y presidente del bloque de la UCR , Matías Gvozdenovich, dejó más que una foto política en el departamento Punilla: activó una maquinaria en un año clave para recuperar municipios en 2027, en manos del peronismo.

El epicentro del encuentro fue anoche en la ciudad de Cosquín, donde confluyeron dirigentes mayoritariamente radicales en una reunión que se extendió hasta la madrugada. Entre los presentes se destacaron Patricia Ciserone, ex intendenta de San Antonio de A., Marcelo Rodríguez, de Capilla del Monte, Mario Decara ex Def. del Pueblo —hoy con vínculos más cercanos al espacio libertario—, Néstor Cuello, ex Int. de Parque Siquiman, Luis Azar, ex Int. de Tanti, hoy envuelto en la polémica por presuntas incompatibilidades de cargos paralelos y rentados, Omar Ferreyra, ex Int. de V. Giardino, Roberto Grigione, concejal de San Antonio A. y Gustavo Pereyra, dirigente de Cosquín, entre otros.

Según pudo reconstruir VOX a partir de distintas fuentes, el objetivo fue claro: empezar a “mover la tropa” en Punilla, un territorio donde el radicalismo busca recuperar protagonismo frente a un peronismo territorialmente consolidado.

La gira de Gvozdenovich concluyo hoy, con una parada en Bialet Massé, donde el tono fue distinto. Allí, el dirigente optó por una agenda más territorial, escuchando reclamos vecinales vinculados a la histórica problemática de la provisión de agua potable, un tema estructural que atraviesa a la localidad desde hace años.

Aunque no fue el eje central del encuentro, la interna de la UCR sobrevoló las conversaciones. Dos dirigentes que participaron consultados por este medio, admitieron que, en caso de una contienda partidaria/interna, entre Gvozdenovich y Quiroga (Intendente de Mina Clavero) la predisposición seria encolumnarse detrás de Gvozdenovich si decide competir por la presidencia del Comité Provincial.

En ese marco, la visita de dos días al departamento del legislador radical, no solo funcionó como una recorrida política, sino como una señal: el radicalismo empieza a salir de su letargo en Punilla y busca reordenarse con vistas a lo que viene. La incógnita, será si esa reorganización que se empiza a ver, logrará traducirse en volumen político real, frente a un Walter Gispert, actual legislador departamental, que casi seguro buscara ir por la reelección, o de un Fabricio Diaz, que aunque no se admita, todavía y públicamente, sería candidato a competir dentro de la estructura peronista.

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